TweetTomado de Codigo07.com
Proliferan enfermedades entre trabajadores indígenas, e incluso hace más de una semana fallecieron dos infantes por gastroenteritis en campos productores de papa en la región de El Arenoso…
CABORCA.- Derivado de dos muertes por gastroenteritis, de infantes, de 2 y 4 meses de edad, de la etnia tarahumara, registradas hace poco más de una semana en campos productores de papa, de la región de El Arenoso (uno en el rancho El Comanche y otro en Los Oros), como a 75 kilómetros de Caborca, donde laboran más de 70 familias indígenas bajo paupérrimas condiciones, es que personal de la Jurisdicción Sanitaria no. 2, comenzó a llevarles jornadas médicas.
Al llegar al rancho Los Oros, los médicos y enfermeras, se encontraron con que la gran mayoría de los alrededor de 300 trabajadores que ahí laboran, se encuentran padeciendo diversas enfermedades por lo que implementaron un ‘barrido’ de salud.
El doctor Francisco Juárez Hernández, director del Centro de Salud Urbano de Caborca, quien encabezó las jornadas, manifestó para www.codigo07.com que primeramente comenzaron con una vacunación general, desparasitación y limpieza de tinacos, contenedores de aguas y fosas sépticas rebosadas, entre otros servicios, además de consultas.
Objetivo
El objetivo es llevarles toda la gama de servicios con los que cuenta la Secretaría de salud en Sonora, a través de la Jurisdicción Sanitaria no. 2, atendiendo hasta ahora, a 200 personas aproximadamente, aunque regresarán la próxima semana, antes de que concluya la cosecha, indicó.“Si no ha sido por el deceso de una bebita de la etnia Rarámuri, que llegó muerta al Hospital General de Caborca, por falta de atención oportuna, es que no nos hubiéramos percatado de la situación en la que están trabajando todos estos indígenas tarahumaras, y otros más, provenientes de Durango y Sinaloa, que apenas hablan el español”, expresó.
Juárez Hernández, narró cómo está viviendo y trabajando toda esa gente, en condiciones verdaderamente indignantes y repudiables.
Tiempo de la Colonia
“Parece como si regresamos los tiempos de la Colonia y lo único que hace falta es ponerles un mecate en un tobillo y amarrarlos a un palo. Son condiciones infrahumanas que verdaderamente provoca mucha angustia cuando uno los mira.“Por desgracia esta gente, además de vivir en una pobreza extrema, tienen otro problema más grande que es la ignorancia y por eso se aprovechan de ellos al carecer de cierto nivel de conocimiento, se abusa de ellos, y por ende se desencadenan otros problemas graves, como en este caso, que es la salud.
“Por esta misma ignorancia no quieren que nadie se les acerque ya que aparte no hablan el español, o muy escaso, y se ponen hasta violentos, aunque es comprensible que dentro de su marco así viven. Pero en lo personal a mí se me hace inhumano”, comentó.
Ante todo ese desalentador panorama, continuó, personal de salud se sintió motivado a hacer algo por los indígenas, y ya han efectuado 3 jornadas, con mucha actividad sanitaria, porque viven completamente desprovistos de todo.
Condiciones infrahumanas
Juárez Hernández, describió las condiciones en que viven esos indígenas:
“La principal problemática que tienen……..pues es todo, principalmente la suciedad y falta de salud”, subrayó, “ya que viven hacinados, debajo de los mezquites, durmiendo en catres, todos revueltos, niños, adultos, jóvenes, mujeres, hombres, etcétera, teniendo como techo las ramas, cartones, cobijas o hule negro y solo algunos con paredes del mismo material aguantando las inclemencias del tiempo”.
Indicó que casi la mayoría padecen enfermedades respiratorias o gastrointestinales, y los niños de diarrea, motivo por el cual son los más vulnerables, con este calor, y hasta con posibilidades de una fatalidad, como ya ha sucedido.
Concluyó que la gente hace larga fila a mediodía para recibir solo un plato de sopa o caldo, con tres tortillas; y que a título personal se sintió muy deprimido por el panorama observado, y la Secretaría de Salud en Sonora responderá, como es su deber hacerlo, porque además es una responsabilidad moral y humanitaria.


Siendo tu barrio aracely, es una pena que no haya habido ojos masque para la politica y ahora que se necesita un “chupacabras”.
Lo atiendan mas vale tarde que nunca y controlen esa esclavitud moderna, por parte de sabritas y sus cultivos.